La seguridad es un aspecto importante en el desarrollo de ciudades inteligentes

Tanto los gobiernos como el sector privado están de acuerdo en que el concepto de ciudad inteligente será en el futuro la mejor manera de hacer frente a los cambios poblacionales y a la creciente demanda global de servicios.

Actualmente, más del 54% de la población mundial vive en centros urbanos y se espera que este porcentaje se eleve al 66%, presentándose nuevos desafíos en materia de vivienda, transporte y energía. Las ciudades consumen el 70% de la energía generada y producen hasta un 80 % de los gases de efecto invernadero.

Tanto los gobiernos como el sector privado están de acuerdo en que el concepto de ciudad inteligente será en el futuro la mejor manera de hacer frente a los cambios poblacionales y a la creciente demanda global de servicios.

El año pasado, la India anunció su plan «100 Ciudades Inteligentes» para optimizar sus zonas urbanas, mientras que China lanzó su programa de «Smart Cities – crecimiento urbano Inteligente». En Latinoamérica, Colombia y Brasil lideran proyectos de desarrollo urbano importantes aplicando el concepto de ciudad inteligente.

El concepto de ciudad inteligente segura es un enfoque a largo plazo, no sólo para la gestión del crecimiento de la población en los centros urbanos, sino también para ayudar a los residentes y la economía a prosperar.

Entre los principios fundamentales para la seguridad de una ciudad inteligente se incluyen:

• La energía debe ser producida de manera responsable, desplegada de forma segura y utilizada con sensatez.

• Los edificios deben ser “verdes”, no solo por su consumo de energía y el consumo de agua, sino también teniendo en cuenta los factores que afectan la salud, como la calidad del aire interior.

• El transporte debe ser seguro para ayudar a la implementación de nuevas tecnologías, como los vehículos eléctricos, se deben utilizar estaciones de carga seguras mitigando los riesgos asociados con las baterías.

• Los centros de salud y otras instalaciones públicas deben estar en ambientes seguros, trabajando con tecnologías eficientes. La calidad del aire interior debe ser óptima y se debe garantizar el resguardo de los datos.

La ciudad inteligente segura requiere de nuevos métodos para manejar el tráfico, el transporte y la contaminación del aire. El gobierno y el sector privado deben trabajar juntos para dar forma a los enfoques destinados a ofrecer nuevas oportunidades para las futuras generaciones de habitantes de las ciudades.

Fuente: http://ul.com/newsroom/featured/leading-the-smart-city-revolution-with-safety-first/

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